El día más duro de mi vida

Toda España en la calle desbordada por la felicidad, mis amigos insultantes en Tuenti y Facebook y yo aquí en Varna (Bulgaria) que no sé qué me pasa. Hemos ganado un Mundial y nada. Como no me canso de repetir, estoy mejor que quiero pero ayer fue un día histórico a mí me toco vivirlo lejos de mi familia y amigos. Y eso, se mire como se mire, es duro.

La gran final la vimos en casa de Simeon, un amigo búlgaro, que muy amablemente nos invitó. Viendo el partido estuvimos Renata (Brasil), Jose (Portugal), Victoria y Tatyana (Rusia), Simeon (Bulgaria) y yo. Todos son gente estupenda y se portaron muy bien conmigo y la celebración la alargamos jugando al pocker hasta las cuatro de la mañana. Un noche estupenda y que no olvidaré en mi vida, por esta situación que describo.

Pero fue rarísimo por muchos motivos. Uno de ellos, por ejemplo, que una final en un Mundial si la ves con un comentarista búlgaro es algo que pierde mucho y la emoción es infinitamente inferior. Pero yo además de un comentarista español necesitaba algo más. Necesitaba a mi casa, mi novia, mi familia, mis amigos, una celebración en condiciones con ellos, etc. Y no pude tener nada de esto. Es más, cuando acabó el partido estuvieron incluso a punto de quitarme la tele cuando todavía no había sido la entrega del trofeo (un poco más y le muerdo a la que estuvo a punto de apagarla).

Y para colmo, una de las chicas rusas que me dijo que iba con España para apoyarme se enteró en el mano a mano de Robben con Íker (casi al final del partido) que España era el equipo que vestía de azul, y no el naranja. ¡Ver para creer!

Cuando acabó el partido tenía mucha emoción contenida y mi compañero Jose nada más que hacía decirme “Fran, cuando quieras puedes llorar” porque tenía los ojos brillantes. En esos momentos me acordé de muchas cosas: de cuando iba a ver el Sevilla cuando era pequeño, de cuando jugaba en el Lora CF, de que mi amigo Miguel podría haber estado jugando el Mundial, de las celebraciones de los títulos del Sevilla, de mis abuelos futboleros… Y cuando llego a casa lo primero que veo el vídeo del beso de Íker y Sara Carbonero. Eso fue el remate.

Lo último que hice antes de acostarme fue abrir el Tuenti y felicitar a Bernardo Hernández, que era la única persona que había conectada al chat y estas mismas impresiones que escribo en estas líneas se las estuve comentando y me reconfortó muy gratamente que me asegurara desde San Francisco que estas ausencias en momentos importantes merecen la pena con creces si se está peleando por algo que también es muy importante para nosotros. Es algo que ya sé pero, en momentos así, se agradece que te lo recuerden.

Enhorabuena a todos!!

Anuncios

2 comentarios

Archivado bajo Deportes, Personal

2 Respuestas a “El día más duro de mi vida

  1. amigo miguel

    mira que si lo llego a jugar, y te doy las entradas y lo vemos en directo, y en vez de en Varna, estas en sudafrica… mira mira, los pelos como espinas de pescao…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s